.

.
Las ramas tiritan. Las tiesas ramas crepitan.

jueves, 26 de marzo de 2015

LA ARGENTINA EN PEDAZOS [Ricardo Piglia]



El lenguaje y el cuerpo. La historia que cuenta El matadero es como la contracara atroz del mismo tema. O si ustedes quieren: El matadero narra la misma confrontación pero de un modo paranoico y alucinante. En lugar de huir y de exiliarse, el unitario se acerca a los suburbios, se interna en territorio enemigo. La violencia de la que Sarmiento se zafa está ahora puesta en primer plano. Si en el relato que inicia el Facundo todo el poder está puesto en el uso simbólico del lenguaje extranjero y la violencia sobre los cuerpos es lo que ha quedado atrás, en el cuento de Echeverría todo está centrado en el cuerpo y el lenguaje (marcado por la violencia) acompaña y representa los acontecimientos. Por un lado un lenguaje "alto", engolado, casi ilegible: en la zona del unitario el castellano parece una lengua extranjera y estamos siempre tentados de traducirla. Y por otro lado una lengua "baja", popular, llena de matices y de flexiones orales. La escisión de los mundos enfrentados toca también al lenguaje. El registro de la lengua popular, que está manejado por el narrador como una prueba más de la bajeza y la animalidad de los "bárbaros", es un acontecimiento histórico y es lo que se ha mantenido vivo en El matadero.
 
https://drive.google.com/uc?id=0B7iz2I94IUC-N053NU8xRTJYV0E&EXPORT=DOWNLOAD
 

miércoles, 18 de marzo de 2015

Textos de literatura argentina (Siglo XIX)


La siguiente selección de textos será abordada en el espacio Comunicación (6to año, C.O.S.), durante el primer tramo del primer trimestre, ciclo 2015.


miércoles, 20 de agosto de 2014

EL INSPECTOR [Nikolai Gogol]

(fragmento)
 
JLESTAKOV. —¡Ni me hable! A la mesa, por ejemplo, sirven sandías que valen setecientos rublos. La sopa que está en la marmita acaba de llegar de París; uno levanta la tapa y sale un vapor nunca visto. Todos los días voy a bailes. Hemos formado un quinteto para jugar al whist: el ministro de Relaciones Exteriores, el embajador francés, el embajador inglés, el embajador alemán y yo. ¡A veces, uno se cansa tanto jugando!... Cuando uno vuelve a casa, sube al cuarto piso y sólo le quedan fuerzas para decirle a la cocinera: “Toma el abrigo, Mavra...” ¡Ah, qué tonto! Se me olvidaba que ocupo todo un piso en el primero. Tengo una escalera tan suntuosa que sólo eso me ha costado... Lo curioso es ver mi antesala cuando todavía no me he despertado: los condes y los duques se empujan y zumban allí de tal modo que pa-recen unos moscardones... A veces, aparece un ministro... Cuando me mandan un paquete, hasta suelen poner: “Para Su Excelencia”. En cierta ocasión, fui jefe de una repartición. Y, de pronto, el director general se fue..., no se sabe a dónde. Naturalmente, se empezó a hablar del posible sustituto. Hubo muchos generales que intentaron ocupar el cargo, pero tuvieron que dejarlo..., era demasiado difícil... La tarea parecía simple..., ¡pero, en realidad, era endiablada! Finalmente, vieron que no había nada que hacer...., y recurrieron a mí. Y empezaron a mandarme una legión de emisarios..., uno tras otro, uno tras otro. “¡Iván Aleksándrovich, venga a dirigirnos la repartición!” Confieso que me desconcerté un poco, salí a recibirlos en bata y quise negarme, pero pensé que el zar se enteraría de la negativa y que además eso sería una nota discordante en mi foja de servicios... “Buenos, señores, acepto el cargo”, les dije. “Así sea. Pero conmigo... ¡mucho ojo! ¡Mucho ojo! Porque yo...” Y, efectivamente, cuando paso por la repartición..., aquello parece un terremoto..., todo tiembla como una hoja. ¡Oh, nada de bromas conmigo! A todos ellos les hice marchar derechos. A mí me teme el propio consejo imperial. ¡Y claro! ¿Por qué no? ¡Yo soy así! No me importa nadie... Les digo a todos: “Yo sé quién soy”. Voy a todas partes. Visito el palacio a diario. Pronto me nombrarán minist... (Resbala y poco le falta para caer de bruces al suelo, pero los funcionarios lo sostienen respetuosamente).



 

viernes, 8 de agosto de 2014

Ceremonia Secreta [Marco Denevi]

 

Descargar texto en PDF:

CEREMONIA SECRETA

Ceremonia secreta es la historia de una joven trastornada mentalmente que confunde a la solterona Leonides Arrufat con su madre muerta. La vieja terminará asumiendo ese papel, ilustrando así la recurrente intuición del autor en el sentido de que en todo ser humano hay, por lo menos, dos. Gradualmente el relato se inclina hacia lo criminal con la Arrufat como investigadora y figura clave.

La señorita Leonides se movió sobre su asiento del tranvía, tosió y se volvió hacia la persona ubicada a su lado. La muchachita la miraba fijamente, como a la espera de que sucediera algo. La señorita Leonides apartó la vista. Se sintió amenazada. Aquella joven había comenzado a envolverla, a comprometerla, le trasvasaba una carga, un peligro. Hasta la coincidencia de estar vestidas de luto creaba entre ambas un misterioso vínculo que las separaba de los demás y las colocaba juntas y aparte. Pero nadie es llamado gratuitamente por el destino. La señorita Leonides aún no lo sabía, pero desde ese momento comenzaba a formar parte de una ceremonia secreta.

jueves, 7 de agosto de 2014

La metáfora del pájaro negro

Por la paz en Medio Oriente

Oscuridad por la guerra guerra
innecesaria
guerra injusta guerra
injusta para los niños 

                               y los niños padres 
                                                         y sus padres hijos
de una casa en guerra guerra
cubierta de humo y

reconocida desconocida
                                    por cada estruendo
                                    por cada cuerpo
                   de la que fue víctima
                          en el suelo
                           de plomo
¡basta de derramamiento de sangre violenta!
si no hay
              paz no hay
                               amor
                               amor

sí hay un cielo palestino agobiado
lloro una bandera blanca 
que inunda las calles
y moja los pies a la masacre en masa

¡masacre en masacre!
no entiendo al poeta que escribe
se mezclan las gotas de agua dulce con las estruendosas espinas de plomo, 

¡no!
       son gritos 
los que se mezclan aclamadores de justicia 
                                                                  de paz
                                                                ante todo
en el pueblo teñido de rojo impotencia 

                               por culpa de pocos 
                                                            mueren muchos
                               ojos apagados y bien abiertos
donde la oscuridad reina, tomando más poder 

que el de la justicia 
inútil
cae la noche y una estrella fugaz asomándose 

termina siendo el fin
hasta el fin de los tiempos, donde los relojes se detienen
y la muerte dispara.





Creación colectiva de los alumnos de 5° año, ciclo secundario orientado, Colegio de la Ribera, (Formosa, Argentina)

jueves, 3 de abril de 2014

EL CANTAR DE ROLDÁN [Anónimo]



CXXVI


Maravillosa y grande es la batalla.
Hieren los francos con sus bruñidas picas.
¡Hubieseis visto tanto dolor,
tantos hombres muertos, heridos, ensangrentados!
Yacen los unos sobre los otros,
vuelta la faz hacia el cielo o contra la tierra.
No pueden resistir tal quebranto los sarracenos:
quiéranlo o no, abandonan el campo.
Y los francos los persiguen con todos sus bríos.


 


CXXVII


El conde Roldán llama a Oliveros y le dice:
“Señor compañero, confesadlo:
el arzobispo es muy cumplido caballero;
no lo hay mejor bajo el firmamento;
bien hiere con la lanza y con la pica.”
“¡Prestémosle, pues, nuestro brazo!” responde Oliveros.
A tales palabras han reanudado el combate los francos.
Los golpes son recios, violento el combate.
Grande es el desamparo de los cristianos.
¡Cuán bello habría sido ver a Roldán
y a Oliveros asestar tajantes mandobles con sus espadas!
El arzobispo lidia con su pica.
Pueden calcularse en cuatro mil
los que hallaron la muerte por ellos,
pues cuenta la Gesta que está escrito
su número en las cartas y los breves.
Resistieron firmemente los cuatro primeros asaltos,
pero el quinto les infligió gran quebranto.
Muchos caballeros franceses perecieron;
sólo quedan sesenta que Dios ha guardado.
Antes de morir, habrán de venderse muy caro.
 


CXXVIII


Contempla el conde Roldán
la gran mortandad de los suyos
y llama a Oliveros, su amigo:
“¡Buen señor, querido compañero, por Dios!,
¿qué os parece? ¡Ved cuántos bravos yacen por tierra!
¡Buen motivo tenemos para apiadarnos
de Francia, la dulce y bella!
¡Cuan desierta quedará, vacía de tales barones!
Ah, rey amigo, ¿por qué no estáis aquí?
¿Qué podríamos hacer, hermano Oliveros?
¿Cómo darle noticias de nosotros?”
Responde Oliveros:
“¿Cómo? No lo sé.
Ello podría dar lugar a que se nos afrentase,
¡y antes prefiero morir!”


 


CXXIX


Roldán dice:
“Tocaré el olifante. Llegará a oídos de Carlos,
que está pasando los puertos.
Os lo juro, retornarán los francos.”
Responde Oliveros:
“¡Fuera para todos vuestros parientes
gran deshonor y oprobio
y pesará sobre ellos esta afrenta durante toda la vida!
Cuando yo os lo aconsejé, nada hicisteis.
Hacedlo ahora, mas no será por indicación mía.
¡No fuera propio de un valiente tocar el cuerno!
¡Ya vuestros dos brazos tenéis cubiertos de sangre!”
“¡Buenos golpes he dado!” dice el conde.
 


CXXX


“¡Dura es nuestra batalla!” dice Roldán.
“Tocaré mi cuerno y el rey Carlos lo escuchará”.
“¡No sería propio de un valiente!” dice Oliveros.
“Cuando yo os lo aconsejé, compañero,
no os dignasteis escucharme.
Si el rey hubiese estado aquí
no sufriéramos quebranto alguno.
Los que ahora yacen no merecen reproche.
Por mis barbas, que si me es dado retornar
junto a Alda, mi gentil hermana,
¡jamás habréis de reposar en sus brazos!”
 


CXXXI


“¿Por qué contra mí volvéis vuestra cólera?” dice Roldán.
Y responde Oliveros:
“Compañero, vuestra es la culpa,
pues valor sensato y locura son dos cosas distintas,
y más vale mesura que soberbia.
Si tantos franceses murieron,
fue por vuestra ligereza.
Nunca más volveremos a servir a Carlos.
Si me hubierais escuchado,
habría retornado mi señor;
la batalla estaría ganada y muerto o prisionero el rey Marsil.
En mala hora, Roldán, contemplamos vuestro denuedo.
Carlos el Grande, que no tendrá su par hasta el juicio final,
no volverá a recibir nuestra ayuda.
Vais a morir y Francia será por ello afrentada.
Hoy toca a su fin nuestro leal compañerismo:
antes de esta noche habremos de separarnos,
y nos será muy duro.”




************
 
Descargar la selección de tiradas:

sábado, 8 de marzo de 2014

Los docentes no somos Maradona

 

Marcelo Acevedo

Hace unos días, tuve una entrevista con una madre de la escuela que soy Director. La queja era que “un docente” no ayudaba a su hijo para que apruebe la materia, situación común en esta época del año. Para mi sorpresa en un momento de la charla me increpó lo siguiente: “¿Qué se creen ustedes? ¿Acaso son Maradona?” Luego de meditar unos días aquí va mi respuesta.

Los Docentes no somos Maradona, ese quizá sea el porque de la pérdida de prestigio cotidiano, no le damos alegría a la gente, le hacemos mal, la amargamos, y ni siquiera ganamos una copa mundial. El último informe PISA, así lo demuestra, caímos un montón de posiciones casi exclusivamente por responsabilidad nuestra.

En la semana observé por televisión a una diputada oficialista que decía entre otras cosas que “cada uno debe cobrar de acuerdo a su capacidad y su formación” y que “los docentes deben revisar dónde y cómo han sido formados” cuando el periodista Paulo Vilouta le repreguntó como justificaba su preparación y capacidad para que su sueldo sea seis veces más que el de un maestro contestó: “De mi vida privada no hablo, aquí solo vine para hablar de la problemática educativa”.

Interesante respuesta, llevada seguramente por un “Colectivo Imaginario” equivocado que me lleva a realizar las siguientes reflexiones:

En primer lugar un docente no se forma en un Instituto Terciario, o Universidad (en mi caso ambos), se forma en el día a día, en la lectura de un diario, en la escucha de un programa de radio, buscando alternativas para hacer más accesible su enseñar cotidiano. Ante cada programa nuevo, el que primero da respuestas es el docente, en el nivel secundario las preceptoras asesoran a los padres y alumnos en cuestiones de planes sociales (asignación por hijo y el nuevo PROGRESAR) vacunas, salud, ayuda psicológica, maltrato familiar, etc. Etc. Porque todo se resuelve en la escuela y no en otros ámbitos. En consecuencia la formación docente comienza en un Instituto y continúa permanentemente cada día de cada Ciclo Lectivo.

Claro, tiene que formarse cada día, porque no es como Maradona, un habilidoso de nacimiento…

Un docente no tiene tres meses de vacaciones. Les cuento que en mi escuela se trabajó hasta el 27 de diciembre, y retomamos las actividades el 12 de febrero, con mesas, reinscripciones y todo lo demás. En el camino algunos se dieron cuenta que desaprobaron materias, que recursan el año y otras malas noticias más, en las cuales son los docentes los que contienen a padres y alumnos (últimamente más a los padres que a los alumnos) claro porque eso también es una escuela, el lugar de desahogo de broncas, tristezas, iras y angustias. Allí descarga la sociedad toda su furia y amargura, porque los docentes no son como Maradona que le dan alegría a la gente…

Es mentira que los docentes viven de carpeta médica. En la escuela que dirijo concurren a trabajar casi un centenar de docentes y auxiliares. El nivel de ausentismo pronunciado no llega al 10%. Es mentira que por cada cargo hay cuatro personas trabajando, y los he visto dando sus clases sin voz, con dolores y en muchos casos como en los últimos dos años, sin un peso en el bolsillo, porque por si no lo sabían hay docentes sin cobrar, hay docentes que les deben un año entero de sueldo. La otra discusión que tendríamos que tener es preguntarnos porqué se enferman los docentes, cuáles son los males que padecen y de dónde devienen sus afecciones. Seguramente estas leyendo esto y dirás, que exagerado este señor “se le escapó la tortuga” o “que cabeza de termo” frase que no la aprendiste de un maestro, sino de Maradona…

No es cierto que los docentes trabajan cuatro horas y ganan $10.000, los docentes trabajan muchas más horas para nunca llegar a ganar $10.000. Van de una escuela a otra, en taxi, remis, micro, moto, bicicleta, auto (si no es pecado tener un auto) para poder ganar un sueldo digno. Después de hora preparan clases, corrigen exámenes y trabajos prácticos, organizan salidas educativas y también atienden padres, consuelan padres, y soportan gritos y violencias de padres. Por citar un ejemplo, un docente de educación física tiene por grupo 2 horas reloj por semana, cada vez que su grupo participa en un torneo le demanda al menos 4 a 6 horas fuera de su clase completar todos los trámites administrativos de permisos, autorizaciones, proyectos y presentación de las solicitudes y cada jornada de torneo va desde las 9 de la mañana a las 4 de la tarde. El año pasado entre otros la escuela participó del torneo Ciudad de La Plata, el mismo se desarrolló en dos etapas preliminares y una final. Si contamos los tres días el resultado es que el estado le pagó 6 horas, pero el docente trabajó 33 horas (7 en cada jornada y 4 de cada trámite para cada una de las jornadas). Sabes dónde está su ganancia, en ver como en cada etapa los alumnos se fueron superando y lograron lo que quizá en otro momento fuera impensado. Pero claro, no salió en ningún noticiero deportivo el festejo de los alumnos con el trofeo por el segundo puesto conseguido. No se los entrevistó ni a ellos ni a sus docentes, claro porque no son Maradona (ojo no tengo nada con Diego) ni el Indio Solari, ni la Princesita, ni Doman (el mediático de turno). No es una reflexión resentida, ni tampoco tengo nada contra esta gente, pero me pregunto: ¿Qué debe hacer un docente para ser respetado? ¿Usar un cuello ortopédico y confesar que padece culebrilla? ¿Bailar sin ropas en un caño? ¿Insultarse sistemáticamente y denigrarse con sus colegas?

Sin dudas nuestro país está sumido en una crisis de valores, y la educación no escapa a dicha crisis. Ayer la Sra. Presidente (esta es la forma correcta señora) en su discurso dijo que cada año comenzar las clases “son un parto” sin dudas alguien no le comentó Sra. Presidente que para muchos docentes cada día ir a trabajar “es un parto”, pero aún así no ponen mala cara, lo hacen con esfuerzo, con dedicación, con valor y con dolor. Y saben algo más, los docentes no son Maradona, son mejor, porque hacen magia cada día para enseñar en aulas sin las condiciones apropiadas, la mayoría tiene tizas y borradores en sus bolsos y portafolios que las pagan de su propio bolsillo. Sacan mágicamente fotocopias para trabajar en clase que en muchos casos también las pagan ellos para que todos puedan participar. Y saben algo más, le dan muchas alegrías a los alumnos, ya que también pasamos momentos felices, la única diferencia es que no hay testigos, ni cámaras que lo retraten. Quién de nosotros no pasó sus mejores momentos en una escuela, quién de nosotros no aprendió lo que es el compañerismo, la complicidad, la solidaridad, y cuantas cosas más en una escuela.

Cada docente, de los que conozco y me enorgullezco de llamarlos “compañeros” se juegan un mundial en cada Ciclo Lectivo, se juegan una final entre la vocación y la realidad y pelean por escaparle al “Descenso de la mediocridad establecida por el político de turno”. Cada docente levanta una copa, cuando un egresado o ex alumno lo reconoce en la calle o en el supermercado y no le pide un autógrafo, pero le comenta “el porqué” lo recuerda. Seguramente pensarán que remataré estas reflexiones con la famosa frase: “Docente se nace…” pero no, por lo que veo cada día, en cada jornada y a cada momento, les puedo asegurar que docente es una elección cotidiana que se sostiene con esfuerzo y dedicación, soportando desprecio en muchos casos, pero no lo van a conseguir, seguiremos defendiendo la educación, seguiremos enseñando a pensar y seguiremos acompañando a cada niño, adolescente y joven en su formación en esta vida. Porque es lo que elegimos y algún día Dios hará justicia con todos y cada uno de los docentes, porque a su hijo Jesús también lo llamaron MAESTRO.

Cuatro horas por día

Héctor Rey Leyes

He escuchado a algunos funcionarios, y a algunos periodistas amigos de los funcionarios, volver con aquello de que los docentes trabajan cuatro horas, de lunes a viernes y solamente nueve meses al año, para invalidar las luchas por la mejora en los salarios. Y de ahí deducen que, aunque es cierto que nuestros sueldos son bajos, también nuestra profesión es descansada. Y eso me ha llevado a preguntar por qué quienes opinan así no se han incorporado también a la docencia, ya que, siendo tan descansada, podrían hacer otras cosas al mismo tiempo. Pero sería interesante que lo intentaran, aunque para ello deberían contar con el título docente respectivo. Un detalle, nomás. Después deberían inscribirse en listas hechas al efecto y esperar que los llamen de alguna escuela o colegio, listas que se hacen sobre la base de los puntajes que cada aspirante debe exhibir, eso si algún acomodado político no les gana el lugar; pero eso no ocurre tan a menudo. Posiblemente los llamen de varios colegios y deban andar a los saltos para llegar de uno a otro, para redondear el sueldito a fin de mes; pero son solamente cuatro horas, de lunes a viernes, solamente nueve meses al año. Así, podrán tener cuarenta o cincuenta alumnos todos los días, en todas las aulas, podrán preparar las clases cuando estén cómodamente en sus casas, preparar las planificaciones, diseñar las evaluaciones, corregirlas también en sus casas, tomar exámenes tanto en verano como en invierno, y si sus alumnos no tienen éxito, posiblemente les echen la culpa a ustedes, pero son detalles… Luego podrán asistir a reuniones de personal y a reuniones de padres, en las que les pedirán cuentas por las bajas notas de sus hijos; posiblemente escuchen palabras algo airadas, y algunas referencias a sus familias, pero no sucede tan seguido. Por las dudas, hablen a cierta distancia por si algún desubicado les quiere pegar. Detalles, nomás…Y si en sus escuelas hay violencia, algunos fuman porros y otros van chupados, ustedes podrán recibir asistencia de equipos técnicos que les explicarán cómo deben hacer para poner la cara y explicarle eso a los padres quienes acusarán a la escuela de no contenerlos, y a ustedes de meterse en la vida ajena. Pero siempre a cierta distancia, uno nunca sabe… Además podrán organizar actos escolares, excursiones, actos de fin de año, clubes de teatro, organizar una radio escolar, asistir a los actos oficiales, y cada tanto, tener un plantón de varias horas bajo el sol para desfilar con sus alumnos, y podrán saludar sonrientes a las autoridades, que tomarán mate bajo los palcos. No se olviden de sonreír; hay que ser educados. También tendrán oportunidad de recibir capacitaciones con evaluaciones, podrán comprar todos los libros que quieran, asistir a cursos, hacer posgrados arancelados, y todo eso engrosará sus currículos, que les servirán para que alguna vez los inviten a dar alguna charla por ahí. Podrán atender un comedor escolar, hacer beneficios para refaccionar el edificio escolar, denunciar a la policía cuando les roben todo, cuidar de que haya siempre electricidad y que no falte el gas., no vaya a ser que haga calor o frío y los padres se enojen porque sus hijos sufren en su escuela. También podrán disfrutar del paisaje si tienen que hacer dedo en las rutas, para ahorrar en pasajes cuando sus escuelas queden lejos. Pero eso es irrelevante, son algunos miles, nomás. Pero el 11 de septiembre les regalarán flores, habrá algunas lágrimas emocionadas, y eso hará olvidar todos los escasos sinsabores que pueden haber tendido. De todos modos, habrán trabajado poco. Apenas cuatro horas, de lunes a viernes, y solamente nueve meses en el año. Qué cosa, ¿no?